sábado, 28 de febrero de 2015

UN MATRIMONIO MUERE COGIDO DE LA MANO TRAS 67 AÑOS JUNTOS



La historia de amor de Floyd y Violet, unos granjeros de Easton (California), conmueve a la prensa estadounidense
 
La historia de Floyd y Violet ha conmovido a la prensa estadounidense.
Miércoles, 25 de febrero del 2015 - 08.30 h
Después de 67 años de matrimonio, Floyd y Violeta Hartwig murieron el pasado 11 de febrero, cogidos de la mano y con tan solo cinco horas de diferencia, en su casa de Easton, California. Su historia de amor ha conmovido a la prensa estadounidense, que lleva tres días informando sobre los pormenores de la relación de esta pareja de granjeros y padres de tres hijos.
Precisamente ha sido una de ellos, Donna Scharton, la que se ha encargado de explicar la historia de sus padres. La recogen diarios, como 'El Huffington Post' y el FresnoBee.
DESDE LA ESCUELA
Los Hartwig se conocieron en la escuela y se hicieron novios en la década de los 40, mientras Floyd disfrutaba de un permiso de la Marina durante la segunda guerra mundial. Durante el conflicto, los enamorados mantuvieron la llama viva, escribiéndose románticas cartas de amor. Posteriormente, al terminar la guerra, Floyd embarcó de nuevo hacia el Pacífico, hasta que fue licenciado a principios de 1948. En esa época, Floyd llegaba a escribir hasta 5 cartas en un mismo día; en total 131 misivas, entre 1946 y 1948
Se casaron en agosto de 1947, durante un permiso de Floyd. Ese mismo año Violet escribió: "Necesito tus brazos alrededor mío, querido. Espero tenerlos pronto. Te quiero, te amo y siempre te amaré mientras viva". Tuvieron 3 hijos: Donna, Carol y Kenneth.
UNIDOS EN LA ENFERMEDAD
En los últimos años de sus vidas --él ha muerto con 90 años y ella, con 89--, los dos sufrieron diferentes enfermedades. Violet tenía demencia y perdía peso a gran velocidad. Floyd sufría cáncer de colon y de vejiga y, en sus últimos días, también tenía insuficiencia renal.
Pero hasta el mismo mes de enero, los dos cuidaron el uno del otro. Floyd aún cortaba el césped del jardín y podía con los haces de leña. Incluso, una semana antes de su muerte, cenaron juntos en la mesa de la cocina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario